Skip to main content
ARNO Asociación para la Regeneración del Nervio Óptico
   LA REGENERACIÓN DEL NERVIO ÓPTICO SERÁ UNA REALIDAD
INICIO-
Presentación-
La asociación. Contacta -
Investigaciones-
Aportaciones económicas-
Entidades colaboradoras-
Noticias-
Profesionales con ARNO -
ENLACES-

 


INVESTIGACIONES DE ALMUDENA RAMÓN

Se abre una esperanza en la búsqueda de tratamientos para las lesiones medulares. Febrero 2000.

Almudena Ramón. Vallisoletana. Directora de la Unidad de Regeneración Neuronal del Instituto de Biomedicina de Valencia (CSIC). Forma parte del equipo editorial de la revista norteamericana Experimental Neurology y es miembro de las sociedades Americana y Española de Neurociencia.

Colabora con grupos de investigación, como el Miami Project to Cure Paralysis, el Brain Research Institute de la Universidad de California en Los Angeles, la Universidad Autónoma de Madrid y el Centro Nacional de Biotecnología, entre otros.

«Si el trasplante funciona en la médula de monos, también podría hacerlo en las personas»
Es una autoridad mundial en regeneración de la médula espinal y ya hace tres años logró que ratas parapléjicas volvieran a andar.
La investigadora Almudena Ramón, que hace tres años consiguió que roedores parapléjicos volvieran a andar, asegura que los trasplantes que ahora están realizando en monos definirán si es posible o no aplicar las mismas técnicas en seres humanos.

En el sistema nervioso existen dos tipos celulares, las neuronas, que se comportan como cables, y las glías, que son células que aportan las condiciones adecuadas para que las neuronas funcionen bien. En el bulbo olfatorio hay un tipo único de glías que no hay en otras zonas del sistema nervioso, son las denominadas glías envolventes olfatorias, que son las únicas cuyos axones crecen después de que estén lesionados.

En 1994 publicó un trabajo en el que se demostró por primera vez que estas células eran capaces de promover la regeneración de axones dentro de la médula espinal.

Hace tres años consiguió que ratas parapléjicas con médulas espinales seccionadas volvieran a caminar y recuperaran la sensibilidad perdida.
El trasplante a roedores se hizo en dos ocasiones. Primero en 1998, en colaboración con el Miami Proyect to Cure Paralysis, cuando se logró que los axones regeneraran en médulas espinales que estaban completamente seccionadas. Hace tres años, además del trasplante, se consiguió una recuperación funcional, de manera que recuperaban tanto la función motora como la sensitiva de la mitad posterior de su cuerpo: los roedores fueron capaces de subir a una plataforma horizontal desde diferentes grados de pendiente.

La organización del sistema nervioso de los roedores es muchísimo menos compleja que la de los primates. En general, los investigadores empiezan con roedores y antes de comenzar terapias experimentales con personas se realizan con primates no humanos (monos).

Las terapias que funcionen en roedores no necesariamente tienen que funcionar en primates. Ahí radica la importancia de experimentar en primates no humanos. Ahora bien, si la técnica funciona en primates no humanos, existen muchas posibilidades que pueda funcionar en personas.

”Que tengan muy claro que los investigadores de todo el mundo estamos tratando de encontrar una terapia para curar lesiones medulares. Que las investigaciones de los últimos años están avanzando y que miren con esperanza al futuro. Hay que ser optimistas desde el mismo instante en que hay equipos trabajando duro. La historia demuestra que cuando se ponen los medios, se investiga en varios frentes y se trabaja duro, al final la ciencia acaba encontrando una solución.”

Almudena Ramón Cueto anuncia que iniciará en el 2004 las pruebas en primates. 07/11/2003

Almudena resaltó que "la idea es emplear una estrategia reparadora que utiliza los mismos protocolos que para personas de manera que el traslado de uno a otro es mucho más rápido que de ratas a primates". Es decir, si en el 2004 el equipo de investigadores logra que los monos vuelvan a andar la terapia contra la paraplejia en humanos estará sólo a un paso.

Almudena no pretende crear falsas esperanzas. "Los experimentos son a largo plazo y puede pasar mucho tiempo. Desde que hicimos los experimentos en ratas hasta que obtuvimos los resultados histológicos pasaron 8 meses, con los monos puede ser muchos más".

Citada por la revista Nature como uno de los cinco equipos más avanzados en la investigación de terapias de daño espinal agudo, Ramón Cueto, destacó la importancia de que científicos españoles sean "pioneros" en el estudio de la glía y destacó que el próximo febrero participará en un encuentro en Vancouver (Canadá) "para ver cómo estamos de lejos en la aplicación en personas" de estas terapias.